martes, 26 de junio de 2012

Consejos para disfrutar la vida

Hoy hace tanto calor en Madrid que no puedo pensar. Ni siquiera escribir sobre Bristol, la ciudad que visité este finde, como tenía pensado. De hecho, abandoné un poco el blog porque estaba disfrutando de la vida. Ahora me gustaría dejar acá algunos consejos que dan otros blogs para disfrutar de la vida.
.
En Renuevo de Plenitud hablan de algunos consejos para disfrutar la vida que podría poner en práctica:


1.  Camina de 10 a 30 minutos todos los días; mientras caminas, sonríe. ¡Esto lo he probado y te cambia el día entero! ¡Y la risa el humor! Te alegra el día.
2.  Siéntate en silencio por lo menos 10 minutos cada día; enciérrate si es necesario.
3.  Escucha buena música todos los días, es auténtico alimento para el espíritu. Totalmente de acuerdo
4.  Al levantarte en la mañana, hazte un propósito definido. No siempre me da tiempo
5.  Vive con las tres E’s: energía, entusiasmo y empatía. (Siempreeeeeeeeeee)
6.  Juega más juegos que el año pasado. Ay no sé, ¿tantos juegos existen?
7.  Lee más libros que el año pasado. ¿Más?))
8.  Mira al cielo al menos una vez al día y date cuenta de la majestuosidad del mundo que te rodea. ¡Esto me encanta!
9.  Sueña más mientras estás despierto. ¡Me la paso soñando con los ojos abiertos!
10.  Trata de hacer reír a por lo menos tres personas cada día.


Paisajes de Mallorca - 2008 - Portocolom

viernes, 22 de junio de 2012

El tiempo es vida

Cuando éramos adolescentes solíamos hablar con mis amigos sobre el tiempo, su significado y lo que representa en nuestras vidas. Uno citaba a Einstein diciendo que el tiempo es relativo. Otro decía que el tiempo no existe. Y yo solía mezclar todas las teorías y concluir que el tiempo es una invención del hombre, un elemento para medir las situaciones que vamos viviendo en minutos y horas pero es también un concepto relativo porque depende de la percepción y de las sensaciones que nos provoca la distancia entre un momento o situación y la siguiente.

En fin, ahora prefiero pensar que el tiempo es vida. Eso es lo que leí el año pasado en un artículo de la Revista Namasté sobre el tiempo y el uso que hacemos del mismo y sobre cómo cambiamos tiempo por dinero. Hoy me volvió a la mente este artículo y las descripciones sobre el tiempo porque al despertarme en casa de mi hermano en Bristol encontré el libro "Sin tiempo que perder" de Josep Mas, que parte de la concepción de que el tiempo es vida.

"Ninguna pérdida debe ser más sensible que la del tiempo, puesto que es irreparable." Zenón.

Me gusta esta frase que transcriben en el libro mencionado. ¡Cuántas veces escuchamos decir que no nos alcanza el tiempo! Ycuántas lo decimos. Son también muy comunes las frases del tipo "No tengo tiempo" o "El tiempo pasa volando". Pero realmente, no somos conscientes de la importancia del tiempo en nuestras vidas. Lo mal empleamos, lo mal gastamos, lo desaprovechamos. Y así el tiempo, la vida, va pasando.

"No malgastes tu tiempo, pues de esa materia está hecha la vida". Benjamin Franklin.


Hoy en día vivimos con el tiempo justo, corriendo de un lado para el otro, sin pararnos a disfrutar la vida, aprovechar el tiempo para nosotros mismos y para aquellas cosas que nos motivan y nos hacen,en definitiva, felices. Es el momento de parar un momento y reflexionar sobre cómo empleamos el tiempo. Y disfrutarlo al máximo.

"Vive como si fuera tu último día, aprende como si vivieras eternamente". Mahatma Gandhi

RelojAstronómico de Praga, República Checa. Fernando

martes, 19 de junio de 2012

Viajar es uno de los mayores placeres de esta vida


Desde que empecé a escribir este blog algunas amigas me recomiendan frases, videos, historias, y múltiples temas para publicar. Me gusta que haya más gente por ahí que se entusiasme al pensar en motivos para disfrutar de la vida. Les prometo que iré publicándolo todo.

Hoy quería hacer una reflexión sobre lo que significa para mí viajar, salir de la ciudad, de la provincia, incluso del país. Ver “otros mundos” y descubrir en las personas lo amplio y diferente que es el mundo en el que vivimos. En lo personal, me ha hecho sentirme parte de algo enorme, muy variado, colorido y sobre todo, como dice la canción de moda del verano pasado “ciudadana de un lugar llamado mundo”.

La primera vez que salí de mi ciudad, Mar del Plata, no la recuerdo. Seguramente fuimos a Tandil, a visitar a la familia que tenemos ahí y que siempre nos recibían con entusiasmo. Gente amable y sencilla, hospitalaria y con un toque de campechana. Siempre me sentí a gusto entre gente así. Posteriormente viajaría a Buenos Aires pero no recuerdo demasiado porque tendría unos 9 años y fue un viaje relámpago para “los 15” de mi tía. Con el tiempo viajaría a Miramar, Ostende, San Miguel del Monte y otras ciudades pequeñas de la mano del grupo de la Iglesia y de la escuela. A mucha gente le parecerá un rollo (embole) pero la verdad es que yo recuerdo haberme sentido realmente feliz. Muy feliz. Incluso en esos momentos de “retiro de silencio” delante de un plato de arroz jaja ¡Sí! Me entusiasmaba pensar que luego saldríamos a recorrer las calles de barro hasta alcanzar la primera casita de campo en la que tocaríamos la puerta y nos recibirían amablemente con lo poco que tenían para compartir un momento lindo. Y sí… me gusta la gente.

En fin, lo que yo quería es reflexionar sobre lo que se siente cuando se viaja, cuando salimos de nuestros hogares, de nuestro entorno y vamos más allá y recorremos ciudades y países diferentes al nuestro, al que nos vio nacer o al que nos adoptó como en mi caso son Argentina y España. Me encantan los paisajes que conozco de ambos países. Y la gente con la que he tenido el gusto de encontrarme también. Pero la sensación de viajar es increíble.Es uno de los mayores placeres de esta vida.
Romina caminando por el Parque Natural Tierra del Fuego, 2014
Viajar te abre la cabeza, te muestra que hay otras formas de vivir, de disfrutar la vida o de simplemente vivirla. Te enseña a respetar más a aquellas personas que por alguna razón no comprendías, a aceptar sus comportamientos y a entender porqué piensan como piensan. Viajar te hace conocer otras culturas con sus costumbres, su lengua, sus puntos de vista.

Me encanta ver paisajes diferentes y respirar otros aires pero en el encuentro con el otro está la magia de viajar. Por eso siempre intento acercarme a la gente del lugar, intentar conocerlos aunque sea por un instante, una pregunta casual, una conversación sobre el tiempo, una consulta sobre un lugar en el mapa. Las reacciones de las personas son tan diversas. Y cada persona tiene su forma de ser y de comportarse pero a su vez se diferencian según la ciudad en la que uno se encuentre. ¡Cómo nos marca el lugar done vivimos! ¡El entorno! ¡La sociedad! ¡La época! Todo. Los momentos que nos toca vivir, las situaciones políticas, económicas, sociales, etc. Todo nos deja una huella.

Podría seguir horas hablando de las sensaciones de viajar pero este post se volvería aburrido y llegaría tarde a trabajar. Simplemente quería invitar a todos los que lea esto que viajen, lo más que puedan, cerca o lejos, que conversen con gente diferente, de distintas edades, de distintos pueblos y culturas, de distintas “clases sociales” si es que existen. Y quien no tenga esa posibilidad de viajar ni de acercarse a personas de otras partes del mundo, le recomiendo que lea mucho, que lea sobre otros países, otras culturas, otras formas de pensar y de vivir la vida. Se dará cuenta que el mundo es maravilloso en su diversidad y que tenemos mucho que aprender de ese “otro” al que solemos llamar “extranjero” simplemente porque en su documento no viene el nombre de nuestro país.

¡Que tengan un día maravilloso estén donde estén! 

Ciudadanos de un lugar llamado mundo. Delafé.




viernes, 15 de junio de 2012

La motivación para la felicidad

Es difícil hablar de felicidad sin entrar en discusión. Al parecer nadie tiene claro qué es la felicidad. Algunos hablan de momentos efímeros, otros hablan de un fin inalcanzable y hay quienes se refieren a ella como un estado de alegría inmensa.

En mi caso, recuerdo haberme sentido muy feliz en ocasiones concretas (en la India compartiendo momentos increíbles con gente de todas partes del mundo, jugando con mis sobrinos en Argentina, cuando he planeado el viaje de camping por Francia, Holanda, Suiza y Bélgica, cuando mis padres me dieron un abrazo felicitándome por mi graduación de la carrera, etc.). Pero si me preguntaran si ahora mismo soy feliz, me costaría decir "Sí, absolutamente feliz".
Romina feliz en Patauri, Nueva Delhi, India, 2010
Tengo la sensación de que la clave de la felicidad está en la motivación, en la ilusión. Cuando somos pequeños y planeamos algo que nos entusiasma mucho nos sentimos realmente felices. Recuerdo momentos de felicidad grabando programas de radio con 9 o 10 años con mi primo Pablito y mi hermana Vero; momentos de felicidad jugando con mi tío Roberto, el payaso; momentos de felicidad de camping con mis papás y con amigos de mis papás; momentos de felicidad en la plaza con mi amiga Lala, aunque lloviera, hiciera frío o nunca llegara el momento esperado en el que nuestros "amores" salieran a la calle y pasaran por la plaza.

La ilusión nos entusiasma. Y ese entusiasmo nos da aquello que llamamos felicidad.

Acá les dejo con un video de Emilio Duró en el programa de Buenafuente que hace tiempo vi y que mi amiga Lavinia me recordó hace unas semanas y me recomendó para el blog. Es un coaching, alguien que motiva a las personas en las empresas. Este trabajo es muy interesante porque haces que la gente se sienta motivada y por ende feliz.

¡¡¡A ser felices!!!


miércoles, 13 de junio de 2012

Reflexiones sobre la vida

A veces me encuentro con personas que, con rin-tin-tin, me dicen “tú sí que sabes vivir la vida” o “cómo viven algunas”. Suelo sonreír y tomarlo a bien. Pero reflexionando sobre estas frases pienso que muchas personas no disfrutan la vida sino que simplemente existen.

En ocasiones digo al aire “la vida está para disfrutarla” y siempre hay gente que me responde “bueno, no se puede disfrutar todo el tiempo”. “¿Por qué no?” respondo y me miran extrañados como si acaso fuera una vaga o una fiestera irresponsable. Sí, es esa mirada acusadora. Y algunos se atreven a responderme: “porque también hay que trabajar”. Ahí es donde me planto para no entrar a discusiones que nos llevarían muy lejos.

Ahora mismo algunos de los que lean este post estarán juzgándome. Y lo entiendo. La sociedad en la que vivimos nos ha ido moldeando (y a nuestros padres) de forma en que creamos que lo más importante es trabajar. Trabajar para “ganarse el pan”. Por eso, para muchos lo de “disfrutar” sigue siendo una cosa de ricos o de vagos, porque al parecer el resto no nos lo podemos permitir porque “hay que trabajar duro”.


(Mientras siguen leyendo les recomiendo que escuchen este video de Mercedes Sosa)

En fin, no me quiero enroscar mucho más. Simplemente, quiero hacer un llamamiento a “disfrutar la vida” y a disfrutarla ya, hoy mismo, ahora mismo. A disfrutar del trabajo que tengamos que realizar y no pensarlo sólo como el medio para nuestro sueldo, sino como un medio donde relacionarnos, donde aprender, desarrollar actitud ante la vida e interactuar con los demás.

Y si no tenemos trabajo, no sentirnos frustrados y avergonzados. Olvidemos lo de “el trabajo dignifica” porque se pueden hacer muchas otras cosas para cubrir necesidades básicas como el alimento y un techo bajo el cual dormir sin dejar de buscar la felicidad con actitud siempre positiva. Sé que es difícil y depende del país en el que vivamos pero lo más importante es no quedarse quieto y ver la vida pasar. Comprometámonos con un bien mayor, hagamos algo por nuestro entorno, por la gente, y seguramente nos será retribuido.

En definitiva, no sientas vergüenza de disfrutar la vida y de intentar perseguir la felicidad en medio del caos, de un mundo de pobreza, de injusticias, de gente sin trabajo o sin hogar. Si hay algo que crees que está mal, no te pares a lamentarte y te amargues ¡Cámbialo! Participa del cambio. Vive la vida, con responsabilidad, pero con alegría y gozo. Actúa y haz algo más que existir.

Para terminar, una frase de Robin Sharma en “El monje que vendió su ferrari”, libro que ya me gusta aunque todavía no terminé de leer:

“Los que hacen algo más que existir, los que azuzan las llamas de su potencial humano y saborean la danza mágica de la vida sí hacen cosas distintas de los que viven una vida corriente”

Y una frase sugerida por mi amiga Lavinia para el blog:

"Di vino, di poesia o di virtú, a piacer vostro. Ma ubricatevi." C. Baudelaire.

Traducción: "De vino, de poesía o de virtud, a placer vuestro. Pero emborráchate." 

¡Emborrachémonos de vida!

Disfrutar la vida hoy