lunes, 26 de noviembre de 2012

Amar sin más

El propósito de la vida es amar.
Lo bien que vivas depende de cómo ames.
El corazón es más sabio que la razón. Hónralo. Confía en él. Síguelo.

Se trata de uno de los mensajes que acompañan a los talismanes de la historia narrada en "Las cartas secretas del monje que vendió su Ferrari". Qué difícil hablar del amor y llegar a conclusiones, ¿no creen?

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? dice una canción de Calamaro. ¿Qué es el amor? ¿De verdad amar nos hace felices? ¿Ser amados nos hace felices? ¿Cómo amamos? ¿Cuándo sabemos si es amor verdadero? ¿Amar es tan fácil como parece? Son mil preguntas que no me siento capaz de responder.

Sólo sé que no sé nada, diría Descartes. Pero hay algo que sí sé o que al menos presiento. Me gusta amar. Me gusta dar amor. Y no hablo únicamente del amor de pareja. Me refiero al amor que sentimos por nuestra familia, por nuestros grandes amigos, por las personas que nos rodean, incluso por aquellas que se cruzaron en nuestro camino en el pasado. También amo la Naturaleza, los paisajes, amo respirar aire fresco, amo los atardeceres, amo la sonrisa de los niños felices, amo las caricias, amo los abrazos...

Sinceramente creo que nos complicamos la vida intentando buscar significados complejos a los conceptos y luego la complicamos aún más intentando etiquetar todo tipo de sentimientos y sensaciones así como a las relaciones. ¿Por qué no amar sin más? Amar lo que hacemos, amar a las personas con las que compartimos el día a día, amar nuestra vida, honrarla y disfrutarla. Amar a esa persona especial, esté lejos o esté cerca, amar los momentos. Amar. Amar y ser felices amando. Vamos a darnos el placer de amarnos.

Amemos.

Atardecer en playas de Marine Park - Malindi

domingo, 18 de noviembre de 2012

La felicidad en los pequeños placeres

Vuelvo al tema de la felicidad. Ésta vez por una frase que leí en "Las cartas secretas del Monje que vendió su Ferrari". Una frase que me recuerda a aquellas personas que viven para comprar y a aquellas que han aprendido a SER antes que a tener.

"Cuanto más adicto eres a tener, menos te dedicarás a llegar a ser" (Robin Sharma).

Estamos acostumbrados a comprar. Compramos ropa, muebles, electrodomésticos, libros, móviles, aparatos de música, etc. Algunos contra más pagan más felices se sienten. Otros quieren tener el último modelo de aquello que adoran. Pero, ¿cuánto dura esa felicidad por tener el mejor móvil o miles de objetos que a veces ni utilizamos? ¿Compramos por opulencia? ¿Por capricho? ¿Porque se puede y punto?

Hace tiempo descubrí que la verdadera felicidad no tenía nada que ver con la acumulación de objetos. Que los momentos más felices de mi vida habían sido gracias a las personas, a situaciones, a lugares, paisajes, sonrisas, palabras... poco o nada tenían que ver con algo material.

No estoy hablando de no comprar nada ni tampoco puedo negar que el dinero es muy útil para conseguir ciertas cosas que nos dan felicidad. Por ejemplo, sin dinero no habría podido pagar mi viaje a Kenia y compartir hermosos momentos con los niños del orfanato, con la familia de hospedaje o con los amigos locales que hice. Pero si hubiera gastado ese mismo dinero en ropa o en mejorar mi móvil no me hubiera sentido igual de feliz ni por asomo.

La gente pobre, como muchas personas que conocí en Malindi, tienen pocas oportunidades y no siempre pueden disfrutar de los placeres sencillos porque tienen que trabajar muy duro para no morir de hambre. Están demasiado ocupados y cansados porque tienen la preocupación de conseguir alimentarse, vestirse y procurarse un techo para ellos y su familia.

Algunas personas que conozco no son pobres pero tienen trabajos asfixiantes que les ponen en la misma situación que a los pobres preocupados por sobrevivir. Trabajan tantas horas para poder tener más y más dinero que no tienen tiempo de vivir. Cuando tienen tiempo compran cosas que a veces ni llegan a utilizar porque no tienen con quién compartirlas o porque no tienen tiempo para ello.

Para cerrar este post me gustaría copiar un párrafo del mismo libro que menciono al comienzo:

"La felicidad duradera nos la proporcionan las consecuencias de nuestros actos, no la cantidad de nuestros ingresos. La verdadera realización es un producto del valor que generamos y de nuestra contribución a mejorar el mundo, no del coche que conducimos ni de la casa que compramos."

¡Disfrutemos de los pequeños placeres de esta vida! ¡Seamos felices!

Mojando mis pies en el mar - Malindi Octubre 2012

lunes, 12 de noviembre de 2012

Borracha de felicidad

¡Qué felicidad, amigos míos! Uy! eso me recuerda a una canción de niñez... ¡Qué felicidad, amigo mío! tenerte conmigo y recordar... ¡Sí! Una canción que me encantaba cantar. Más abajo la pondré.

El post de hoy es una improvisación y como tal no tiene nada pero nada de sentido periodístico ni demasiada coherencia aunque intentará tener cohesión pero no lo prometo porque no pienso releer lo que escriba hoy.

Titulé este post borrachera de felicidad porque me siento muy pero que muy feliz. Sé que algunas amigas dirán "pero si hace cuatro días estabas llorando porque...". Sí, sí, ya sé que puede parecer que estoy loca pero son las hormonas y punto. Bueno, tal vez esté un poco loca. Ya saben los que me conocen bien que me encantan los locos y si dejo de estar un poco loca no sería yo misma. En fin, que me voy por las ramas (o me subo a la parra según mi jefa) y no cuento lo que quiero contar, o mejor dicho, transmitir.

Quería hablarles de esos días en que una se despierta y siente felicidad. Sí, felicidad. Pero ¿Que es la felicidad? Pues, ni idea. Pero me siento alegre, risueña y de buen humor. Sí, es un día de esos que te apetece decirle a todos lo que sentís y desearles un día maravilloso. Hoy tuve ese día y me anduve paseando por la oficina y de casa al trabajo y del trabajo al gimnasio y del gimnasio a casa con una sonrisa.

Sé que puede sorprender que cantara en la oficina y siento haberlo hecho en voz alta un par de veces. Pero qué alegría da a veces cantar las canciones que uno se sabe y más si son alegres y divertidas o tienen buen ritmo. Escuchando música se trabaja mejor. Bueno, así lo veo yo.

¿Adónde iba este post? Creo que a ningún lado. Ah! sí, quería decirles que HOY es un día perfecto para empezar a SER FELIZ y sentirse genial. ¿Tenés buenos amigos que te quieren? ¿Sí? ¡Alegrate! ¿No? ¿A qué estás esperando para salir a hacer amigos geniales? Y ¿Pasaste un fin de semana genial haciendo lo que te gusta? ¿Sí? ¡Qué alegría! Yo también, estuve viajando, paseando por Granada, comiendo muy buena comida, riendo con amigos y visitando lugares geniales. ¿Hiciste algo que no te apetecía? ¡Cambia de vida! ¡Empieza a hacer lo que más te gusta en esta vida! ¡Honra tu vida! ¡Disfruta la vida!

¿Por qué este post? Sólo tengo una respuesta: ¿Por qué no?

Ahora lo prometido al comienzo:

Abre la puerta y entra a mi hogar
amigo mio que hay un lugar
deja un momento de caminar

sentate un rato a descansar
toma mi vino y come mi pan
tenemos tiempo de conversar

Si hay alegría en mi corazòn
con tu presencia me traes el sol
manos sencillas manos de amor
tienden la mesa y le dan calor
el pan caliente sobre el mantel
un vino bueno y un gusto a miel
habrá mi casa mientras tu estes

Que felicidad amigo mío, tenerte conmigo y recordar
hasta que floresca pecho adentro
abra este capullo de amistad
toma mi guitarra y dulcemente
cantame con ella una canción
que quiero guardar en mi memoria
el grato recuerdo de tu voz...




Por cierto, después de haber pasado todo el día sonriendo y riendo de tonterías y con una alegría inmensa en mi corazón, recibo por la noche una nueva noticia que me hace aún más feliz. Dedico esta canción de arriba a esa persona que terminó de hacer más alegre mi día.