jueves, 14 de julio de 2016

Saltar de una avioneta en caída libre

Es posible que sea el sueño de muchos: saltar de una avioneta en caída libre. Yo quería probar, quería sentir la adrenalina en el cuerpo y sentirme viva. Así que me animé y me tiré. Y aún hoy, seis años después, lo recuerdo y me emociono.

Será porque acabo de cumplor 30 años pero últimamente vengo pensando en aquellas cosas especiales que hice en mi vida y una de ellas fue tirarme de una avioneta y caer libremente hasta que un minuto después el instructor abre el paracaídas y empiezas a desplazarte por el cielo a tu aire. Nunca mejor dicho.


En el Centro de Paracaidismo Skydive Madrid me trataron de maravilla. Fue una experiencia inolvidable. La disfruté tanto que volvería a repetir. Es cierto que no es algo barato: en su momento costaba unos 200€ si mal no recuerdo y algo más con video y fotos. Pero merece la pena. Nunca me había sentido tan viva en mi vida.

Si te gustan las alturas o los grandes desafíos, te animo a lanzarte a la aventura y tirarte de una avioneta en caída libre porque es una sensación que jamás olvidarás. Y si la vida está hecha de momentos especiales, este sin duda será uno de ellos.

Deja los miedos de lado y anímate. Disfruta de la vida.

lunes, 3 de agosto de 2015

La felicidad como modo de vida

Muchas son las personas que intentan explicar la búsqueda incesante de la felicidad. Muchas veces nos quedamos en el intento y otras tantas explicamos desde el error.

Hoy leyendo el libro "En defensa de la felicidad" me quedé pensando en la confusión que hacemos entre placer y felicidad. Nunca había reparado en ello. De hecho confundimos aburrimiento con infelicidad. Por qué?

Vemos películas emocionantes, hacemos actividades de montaña o deportes de aventura, corremos riesgos y nos ponemos al filo del peligro para sentir placer y emociones diversas. De lo contrario nos aburrimos. Nos gusta a muchos de nosotros hacer una y mil cosas, viajar a mil y un destinos. Y creemos que la vida no tiene sentido si no nos subimos al tren sin frenos.

¿Son esos estímulos externos los que marcan nuestra existencia y la felicidad? Matthieu Ricard, el autor del libro, afirma que no. El por el contrario afirma que "una verdadera sensación de plenitud asociada a la libertad interior también ofrece intensidad en cada instante pero de una calidad muy distinta".

Para el autor del libro "En defensa de la felicidad" la felicidad esta relacionada con saber disfrutar del momento presente, libre de la alternancia de excitacion y cansancio mantenida por los estímulo invasores que acaparan nuestra atención". Habla más de la felicidad como modo de vida, de una alegría de vivir independientemente de esos estímulos externos o placeres momentáneo. Habla de alto más duradero... Incluso eterno.

¿Seremos capaces de alcanzar ese ideal de felicidad?

martes, 28 de julio de 2015

En defensa de la felicidad

Todos buscamos la felicidad y hablamos de ella pero en ocasiones no sabemos donde encontrarla y mucho menos conservarla y disfrutarla.

Puede que algunos necesitemos una guía, un consejo, un libro o incluso todo a la vez para poder entender que es la felicidad y como alcanzarla. También puede ser que pasemos toda la vida tratando de entender qué es la felicidad y no lleguemos a sentirla.

Es por eso que un gran amigo me regaló un libro especial del que voy a transcribir un pequeño texto introductorio que me gustó mucho. El libro se llama "En defensa de la felicidad" y es de Matthieu Ricard, autor de El monje y el filósofo. En sus primeras líneas cita a otro escritor así:

"La felicidad no llega de forma automática, no es una gracia que un destino venturoso puede concedernos y un revés arrebatarnos; depende exclusivamente de nosotros. No se consigue ser feliz de la noche a la mañana, sino a costa de un trabajo paciente, realizado día tras día. La felicidad se construye, lo que exige esfuerzo y tiempo. Para ser feliz hay que saber cambiarse a uno mismo."
Luca y Francesco Cavalli-Sforza. La ciencia de la felicidad, 1998.

"En defensa de la felicidad", Matthieu Ricard

lunes, 20 de abril de 2015

Haz lo que amas hacer


Hacer lo que amamos nos da felicidad | Disfrutarlavidahoy.com
Hacer lo que amamos hacer parece una cuestión de lógica pero no siempre lo es. Haciendo lo que amamos hacer es una forma de ser felices. Muchas personas no saben que esto es así o no se dan cuenta cómo pueden hacer lo que aman hacer o quizás creen que no se pueden dedicar a algo que aman hacer. 

Cuando hacemos lo que amamos hacer, la felicidad viene de forma natural. Se da sola. La sentimos. Nos alegra el día saber que nos hemos dedicado al menos en una parte de él a hacer lo que amamos hacer. Por eso, si te gusta la jardinería o la poda de árboles; si te gusta viajar por el mundo y escribir sobre otras culturas; si te gusta enseñar o ayudar; si te gusta crear cosas nuevas; si te gusta montar en bicicleta todo el día, no dudes en hacerlo. No serías el primero que termina siendo empleado en algo que le apasiona hacer porque alguien lo notó y decidió darle la oportunidad. 

Haz lo que amas hacer y la felicidad vendrá naturalmente.



jueves, 9 de abril de 2015

Las experiencias dan felicidad

Decir que las experiencias dan felicidad es simplificar mucho el tema. Sin embargo, existen corrientes de pensamiento que aseguran que invertir tiempo y dinero en experiencias es más satisfactorio a largo plazo que invertir en cosas materiales.

Mucha gente se pregunta qué es la felicidad y recurren a distintas opciones para conseguirla. Somos muchos los que estamos en el camino hacia la felicidad pero en ocasiones nos sentidos perdidos o no logramos entender cómo ni porqué no nos sentimos felices.

Al parecer, hay estudios que toman la felicidad como un indicador de salud de una sociedad y no me extraña. También hay una creencia extendida de que el dinero da la felicidad puesto que cubre las necesidades básicas y nos permite acceder a determinadas cosas que nos hacen más felices. Sin embargo, la forma en que gastamos ese dinero es lo que nos puede o no hacer feliz. El dinero en sí no da felicidad, sino el uso que hacemos de él. Esto supongo que muchos lo tienen claro.

Ahora bien, gastarme el dinero que gano en cosas que duran mucho no significa que mi felicidad vaya a durar tanto como lo que me compré. Por más que algunos objetos que puedo adquirir con dinero (coches, teléfonos, ordenadores, ropa, etc.) duren mucho, la felicidad que me aportan es efímera. Sin embargo, si gasto mi dinero en un concierto de un artista que me encanta, o en una excursión a la sierra o en un viaje que siempre quise hacer, mi felicidad durará más a pesar de que el momento en sí dure menos en el tiempo. Así lo afirman recientes estudios sobre el tema.

Lo que dice Thomas Gilovich, un psicólogo de la Universidad Cornell que ha estado estudiando la relación entre dinero y felicidad, es que "compramos cosas para hacernos felices y lo conseguimos pero solo por un rato. Las cosas nuevas nos emocionan al principio pero después nos adaptamos". Y acá aparece la palabra clave: adaptación. Y ya sabemos que la rutina o la adaptación no son muy amigas del sentimiento de alegría y de la sensación de felicidad.

"Consumimos experiencias directamente con otras personas" dice Gilovich. Esta es otra razón que explica el porqué gastarnos dinero en experiencias nos da felicidad. Después de que esos momentos pasaron, esas personas son parte de las historias que contamos a otros. Y aunque algunos digan que prefieren estar solos o no tener amigos, la realidad es que relacionarnos con gente nos hace más felices.

En conclusión, si nos preguntamos qué es la felicidad y cómo alcanzarla, basta con invertir tiempo (y dinero si hace falta) en experiencias con otras personas, experiencias que nos satisfagan, que nos gusten, que nos diviertan, que nos hagan pasar un buen momento y que recordemos por mucho tiempo y seamos capaces de contarla una y mil veces con una sonrisa en el rostro. Esos momentos son parte del todo al que llamamos felicidad.

¡A vivir experiencias! ¡A ser felices!

Con amigos en las playas de Morro de Sao Paulo, Brasil, 2014


viernes, 6 de marzo de 2015

¿Qué es la felicidad?

La felicidad es un estado emocional. Así lo asegura la Wikipedia y agrega que se produce cuando la persona cree haber alcanzado una meta deseada. Es algo muy subjetivo e individual. La felicidad no es estar bien, no es bienestar sin más, sino que va más allá. La felicidad es un estado de ánimo totalmente positivo que depende de cómo las personas perciben las situaciones.

Lo curioso es que siempre estamos en busca de la felicidad y reflexionando sobre ella e intentando alcanzarla. Y hay momentos en los que sentimos una felicidad plena sin haber alcanzado ninguna meta. Así que no sé si se trata de le meta en sí, sino del todo, de la ilusión de idear, imaginar y soñar con esa meta. Por ejemplo, yo me siento muy feliz cuando planifico un viaje a alguna parte que no conozco y quiero ir, me ilusiono y sonrío y tengo energía positiva. Sin embargo, me ha pasado que por cansancio o por algún malestar luego no me siento feliz en ese sitio al que logro viajar. 

¿Entonces la felicidad es un logro alcanzado o es un estado de animo temporal que se logra con distintos tipos de estímulos? Creo que por aquí va el asunto de la felicidad.

Recuerdo de cuando salté de una avioneta en 2010
El otro día estaba viendo un video que me compartió mi hermano, sobre el tema de la felicidad y me hizo confirmar que la felicidad está muy relacionada con las experiencias, los momentos distintos vividos con la gente, amigos o familiares o amores. 

Claro que para cada persona, unas experiencias serán mejores que otras. Algunos preferirán irse al parque o tomar el sol en la playa, jugar en el mar, trepar los árboles o beber cerveza en el bar, hacer escalada o tomar mate en la plaza, recorrer ciudades nuevas, hacer el camino de Santiago o atravesar el Amazonas o tirarse de un paracaídas. Y hay quienes disfrutamos de todas estas cosas, de todas esas experiencias y momentos. La clave, creo, está en hacer las cosas que más nos gustan, amar lo que hacemos, compartirlo con las personas que amamos, recordar los momentos compartidos y seguir soñando. En eso consiste la felicidad.

¿Qué es la felicidad, entonces? La felicidad son los momentos compartidos con ilusión, con entusiasmo, con alegría, con actitud positiva, son las experiencias que disfrutamos cuando disfrutamos nuestra vida.

sábado, 7 de febrero de 2015

La felicidad es darle contenido a la vida

En "Disfrutar la vida hoy" me gusta escribir relatos sobre mis viajes, sobre aventuras, sobre cosas que me van pasando que en definitiva hacen que disfrute mi vida. Sin embargo, a veces, por preocupaciones ajenas y propias, por el cansancio o la rutina, o por los miedos y dudas, no disfruto la vida y dejo pasar el tiempo. Y esto no puede ser más contrario a mi ideal de la vida. Hoy mi hermano me compartió un video de José Mujica, ex presidente de Uruguay, y me recordó la importancia de disfrutar la vida, de vivirla, de tener sueños y esperanzas, de estar en movimiento, en definitiva, de honrar la vida.

Si tuviste un sueño y peleaste por una esperanza e intentaste transmitirle a los que quedan, tal vez quede un pequeño aliento rodando en las colinas y en los mares, un pálido recuerdo que vale más que un monumento, que un libro, que un himno, que una poesía, la esperanza humana que se va realizando en las nuevas generaciones.
José Mujica

Nada vale más que la vida y la felicidad de vivir. ¿Por qué entonces hipotecamos nuestros sueños, nuestros días, nuestra vida en interés de otros? ¿Por qué esperamos a "jubilarnos" para disfrutar la vida si es cuando más cansados estaremos para hacerlo? ¿Por qué no disfrutar la vida hoy? 

Nada vale más que la vida, luchen por la felicidad, y la felicidad es darle contenido a la vida y rumbo a la vida, y no dejar que te la roben, dice Mujica en el vídeo. 

Hay muchas recetas pero cada uno tiene la suya y está en sus pensamientos, sus ideales, sus sueños. ¿Qué es lo que queremos hacer con nuestras vidas? ¿Qué le da sentido a nuestras vidas? Como seres humanos, podemos darnos el lujo de reflexionar sobre nuestras vidas y darles un sentido, vivirlas. Esto es maravilloso. 

Y a veces puede parecer que la vida nos da palos, no nos trata bien, y no vemos el final del túnel pero por más que hoy no vislumbremos la salida, por más que nos cueste seguir caminando, tenemos que saber que podemos continuar, que "siempre que llovió, paró", que "después de la tormenta siempre viene la calma". La esperanza es lo último que debemos perder. Bajar los brazos no es una opción mientras estemos vivos.

La vida te puede dar mil tropezones en todos los órdenes, en el amor, en el trabajo, en la aventura de los que estás pensando, en los sueños que pensás concretar, pero una y mil veces estás hecho con fuerzas para volverte a levantar y volver a empezar, porque lo importante es el camino. ¡Cuánta razón tiene Mujica en estas palabras! La vida es el camino y en la sabiduría de este pensamiento se esconde la felicidad.
"La vida es el camino", Mendoza 2014 by Romy Hidalgo Marchione
Les dejo acá el vídeo por si quieren escuchar estas palabras de la propia voz de Mujica...


¡Buena vida!