miércoles, 13 de junio de 2012

Reflexiones sobre la vida

A veces me encuentro con personas que, con rin-tin-tin, me dicen “tú sí que sabes vivir la vida” o “cómo viven algunas”. Suelo sonreír y tomarlo a bien. Pero reflexionando sobre estas frases pienso que muchas personas no disfrutan la vida sino que simplemente existen.

En ocasiones digo al aire “la vida está para disfrutarla” y siempre hay gente que me responde “bueno, no se puede disfrutar todo el tiempo”. “¿Por qué no?” respondo y me miran extrañados como si acaso fuera una vaga o una fiestera irresponsable. Sí, es esa mirada acusadora. Y algunos se atreven a responderme: “porque también hay que trabajar”. Ahí es donde me planto para no entrar a discusiones que nos llevarían muy lejos.

Ahora mismo algunos de los que lean este post estarán juzgándome. Y lo entiendo. La sociedad en la que vivimos nos ha ido moldeando (y a nuestros padres) de forma en que creamos que lo más importante es trabajar. Trabajar para “ganarse el pan”. Por eso, para muchos lo de “disfrutar” sigue siendo una cosa de ricos o de vagos, porque al parecer el resto no nos lo podemos permitir porque “hay que trabajar duro”.


(Mientras siguen leyendo les recomiendo que escuchen este video de Mercedes Sosa)

En fin, no me quiero enroscar mucho más. Simplemente, quiero hacer un llamamiento a “disfrutar la vida” y a disfrutarla ya, hoy mismo, ahora mismo. A disfrutar del trabajo que tengamos que realizar y no pensarlo sólo como el medio para nuestro sueldo, sino como un medio donde relacionarnos, donde aprender, desarrollar actitud ante la vida e interactuar con los demás.

Y si no tenemos trabajo, no sentirnos frustrados y avergonzados. Olvidemos lo de “el trabajo dignifica” porque se pueden hacer muchas otras cosas para cubrir necesidades básicas como el alimento y un techo bajo el cual dormir sin dejar de buscar la felicidad con actitud siempre positiva. Sé que es difícil y depende del país en el que vivamos pero lo más importante es no quedarse quieto y ver la vida pasar. Comprometámonos con un bien mayor, hagamos algo por nuestro entorno, por la gente, y seguramente nos será retribuido.

En definitiva, no sientas vergüenza de disfrutar la vida y de intentar perseguir la felicidad en medio del caos, de un mundo de pobreza, de injusticias, de gente sin trabajo o sin hogar. Si hay algo que crees que está mal, no te pares a lamentarte y te amargues ¡Cámbialo! Participa del cambio. Vive la vida, con responsabilidad, pero con alegría y gozo. Actúa y haz algo más que existir.

Para terminar, una frase de Robin Sharma en “El monje que vendió su ferrari”, libro que ya me gusta aunque todavía no terminé de leer:

“Los que hacen algo más que existir, los que azuzan las llamas de su potencial humano y saborean la danza mágica de la vida sí hacen cosas distintas de los que viven una vida corriente”

Y una frase sugerida por mi amiga Lavinia para el blog:

"Di vino, di poesia o di virtú, a piacer vostro. Ma ubricatevi." C. Baudelaire.

Traducción: "De vino, de poesía o de virtud, a placer vuestro. Pero emborráchate." 

¡Emborrachémonos de vida!

Disfrutar la vida hoy 

4 comentarios:

  1. Amiga cuanta razón.

    "vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta, como juega el niño sin saber que juega" Eduardo Galeano.

    Cada vez más creo en el potencial humano. La vida es digna de ser vivida, el sistema en el que estamos nos ha llevado a creer "en ciertas cosas..." Pero nuestra naturaleza es tan sabia que nos da la capacidad para reflexionar sobre nosotros mismos. Es una cuestión de decisiones, de elección y somos libres para disfrutar de las pequeñas cosas, de vivir en presente...

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    1. Por cierto, excelente libro, lo audioleí y me gustó mucho!... Mercedes Sosa y las Cataratas son un excelente complemento!

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  2. ¡Que bueno que lo hayas leído! ¡Me gusta tu reflexión Jorgito! ¡Se te echa de menos! ¿Cuándo regresas por los madriles? ¿o acaso has decidido quedarte a disfrutar de la vida por aquellos pagos? Ay ay ay ganas no me han faltado de ir a visitarte jeje ¡Quiero conocer todo Brasil y vivirlo como vos!

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  3. Leí el Monje que vendió su Ferrari cuando tenía 20 años y me encantó.
    La gente a menudo me dice: "Que haces a estar horas trabajando?" o "Cuando vas a descansar?". Mi respuesta es simple: "Cuando te gusta lo que haces no se siente como un trabajo, es más a menudo un placer."
    Y no es que tenga un trabajo genial (bueno, el de instructor de escalada lo és), si no que la mayor parte del tiempo trabajo con ordenadores que te sacan de quicio. El secreto está en aprender a disfrutar de tu trabajo como bien dices.
    No siempre va a ser divertido o apasionante, pero si en general lo disfrutas los momentos oscuros se pasan rápidamente y los buenos destacan sobre los anteriores.

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